Las pastillas, nombre coloquial con el que se conocen, hacen referencia a las drogas de síntesis, sustancias psicoactivas cuyo consumo está cada vez más extendido en las sociedades actuales desarrolladas.

En esta categoría se pueden englobar el éxtasis, LSD, anfetaminas, metanfetaminas, etc., cuyos efectos sobre el organismo son estimulantes y/o  perturbadores, originando importantes alteraciones en la percepción de la realidad.

Su fabricación química ha posibilitado que sea muy fácil su producción y ha facilitado su distribución de una manera tan rápida que es muy fácil acceder a ellas.

Efectos:

- Taquicardia

- Arritmia

- Hipertensión

- Sequedad de boca

- Fiebre y sudoración

- Contracción de la mandíbula

- Temblores

- Vértigo

- Deshidratación

- Hipertermia

- Aumento del estado de alerta

- Ansiedad

- Irritabilidad

- Sensación de euforia

- Locuacidad

- Sensación de energía física y emocional

- Desinhibición y mayor facilidad para las relaciones sociales

- En el caso de las sustancias alucinógenas: alucinaciones visuales o auditivas, posibilidad de alteraciones psicóticas.

Riesgos:

- Crisis de ansiedad.

- Trastornos depresivos.

- Alteraciones psicóticas.

- Arritmia, taquicardia y cardiopatía isquémica.

- Hemorragias e infartos cerebrales.

- Posible neurotoxicidad (muerte de neuronas)

- Aumento severo de la temperatura corporal y convulsiones.

- Insuficiencia renal, rabdomiolisis (muerte de tejido muscular) y coagulopatía (problemas con el proceso de coagulación sanguínea en la que se pierden importantes cantidades de sangre).