Durante mucho tiempo han existido muchas formas de clasificar las sustancias, atendiendo a su origen (naturales, sintéticas, semisintéticas), según la dependencia que originan (dependencia física y/o psicológica) y según su  legalidad (legales e ilegales).

Actualmente clasificamos las sustancias según los efectos que producen en el organismo, de esta manera encontramos la siguiente clasificación:

 

1. DROGAS DEPRESORAS: Sustancias que bloquean  o disminuyen las funciones del SNC reduciendo el nivel de activación y produciendo relajación, sedación, somnolencia, coma...) 

ALCOHOL, HEROÍNA, BARBITÚRICOS, BENZODIAZEPINAS...


 2. DROGAS ESTIMULANTES: Sustancias que tienen la propiedad de activar o estimular el organismo produciendo una sensación de euforia y bienestar.  Aumentan el nivel de atención y de vigilia.  Suelen producir una sensación subjetiva de mayor rendimiento, físico y mental donde se sobrevaloran las propias capacidades al mismo tiempo que disminuyen la sensación de fatiga, sueño y apetito.

ANFETAMINAS, COCAÍNA, CRACK, DROGAS DE SÍNTESIS, TABACO, CAFEÍNA, TEÍNA...


3. PERTURBADORAS/ ALUCINÓGENAS: Sustancias que modifican  la actividad mental produciendo alteraciones del estado de conciencia y alteraciones en la percepción de la realidad,  provocando distorsiones perceptivas, alucinaciones, etc.

ALUCINÓGENOS (LSD, MESCALINA, ...) , DERIVADOS DEL CANNABIS (MARIHUANA, HACHÍS), DISOLVENTES VOLÁTILES (COLAS, PEGAMENTOS, BARNICES...), DROGAS DE SÍNTESIS...